viernes, 31 de octubre de 2014

Actualidad de miedo…

Y llegamos a Halloween, también conocido como la Noche de Brujas. Esta festividad del 31 de octubre  es de origen Celta y se celebra sobre todo en los países anglosajones. Hemos empezado a "adoptar" esta festividad cada vez con más fuerza en nuestro país y unirla con nuestra ya tradicional fiesta de Todos los Santos del uno de noviembre. 

La noche de Halloween va unida a colores como el naranja, el negro, el morado… calabazas, esqueletos… y claro está un toque de terror.
Pero he decidido no hablar hoy de la noche de brujas que se avecina, ni siquiera del día de Todos los Santos que en mi familia tiene un sabor dulce ya que la mayor de las hermanas cumple años.
No, he decidido compartir para la reflexión de este viernes los datos que hemos dado ayer jueves en el colegio con nuestros alumnos con intención de hacerles ver cuál es la realidad en la que nos movemos… celebrábamos el jueves solidario para proyde, una ONG con la que colabora el colegio.

No nos los hemos inventado, los comparte con todo el mundo Intermon Oxfam a día 30 de octubre:


Durante el último año las 85 personas más ricas del mundo incrementaron su fortuna en un 14%, lo que supone que en conjunto lograron beneficios de casi medio millón de dólares (unos 400.000 euros) por minuto. Desde el inicio de la crisis económica el número de milmillonarios en el mundo se ha más que duplicado, pasando de 793 en 2008 a 1.645 en 2014. Hoy en día en Africa Subsahariana hay 16 personas cuya fortuna se mide en miles de millones, que conviven con 358 millones de personas que viven en la pobreza extrema.

España no es ajena a esta tendencia. En el último año las 20 personas más ricas de nuestro país incrementaron su fortuna en 15.450 millones de dólares (12.213 millones de euros), y poseen hoy tanto como el 30% más pobre de la población (casi 14 millones de personas). En la escala más alta, el 1% de los más ricos de España tienen tanto como el 70% de los ciudadanos. Las 20 mayores fortunas de España alcanzaron en marzo una riqueza de 115.400 millones de dólares (91.258 millones de euros).

Según cálculos de Oxfam, si cualquiera de las tres personas más ricas del mundo gastase un millón de dólares al día, tardaría cerca de 200 años en acabar con su riqueza.

Una aportación de tan sólo un 1,5 por ciento de la riqueza de los milmillonarios del mundo hoy podría recaudar suficiente dinero como para asegurar que todos los niños de los países más pobres vayan a la escuela y proporcionar asistencia sanitaria en los 49 países más pobres del mundo.
"La experiencia nos ha demostrado que la pobreza y la desigualdad no son inevitables o accidentales, sino el resultado deliberado de decisiones políticas. Se necesitan acciones urgentes para equilibrar la balanza, poniendo en marcha políticas que redistribuyan los recursos y el poder que actualmente se concentra en una minoría, y una mayor apertura democrática que dé voz a los más vulnerables", afirma la directora ejecutiva de Intermon Oxfam.



Y es que, señores, tenemos aroma de Halloween pero… si nos parásemos a pensar quizás no haría falta disfrazarse porque en gran parte nuestra actualidad ya da miedo… 

Sé que cuando uno lee estas cosas no sabe muy bien qué hacer, quizás saberlas y hacernos conscientes de ello sirva para algo. Quizás como esta organización dice y a mí me encanta pensar: 
Mucha gente pequeña haciendo cosas pequeñas, puedan cambiar el mundo.

Feliz fin de semana, disfruta.

martes, 28 de octubre de 2014

Seis ideas para Halloween

Bueno, hoy por segunda vez desde que empezamos el curso aparezco en martes en lugar de lunes, me estoy dando cuenta que intentar seguir publicando tres veces por semana, al menos de momento, es un poco complicado.

Mucho trabajo, poca ayuda, y seguro que un poco de desorganización, me llevan a intentar bajar el ritmo y disfrutar más de las cosas que voy haciendo, que son pocas, pero como dicen en mi tierra "me prestan" con locura. 

Hoy quiero compartir unas ideas para los que celebréis Halloween este viernes. Nosotros no hacemos fiesta como tal, pero algún toque le daremos al día para sorprender a los peques. No es necesario compartir la filosofía pero…  por qué no conocerla y pasar un buen rato.

Quién sabe, quizás la fruta de la merienda se transforme

thedecoratedcookie

O podamos decorar unos globos monstruosos

Trendeser

O asustarnos al coger los huevos en la nevera… jjjj me parece genial!!!

wit & whistle

Pasar un buen rato recogiendo hojas y pintando originales fantasmas y vampiros

cbda

O quizás los más forofos de Halloween queráis regalar una tarjeta para no perder de vista a vuestra presa nocturna… 

pinterest

Y por supuesto, alumbrar la velada a la luz de las momias…

pinterest

Creo que son seis ideas súper fáciles para darle un toque personal a la noche de Halloween.

El año pasado os daba una receta terroríficamente rica, podéis recordarlo aquí. Y os mostraba una página de scrap que había hecho sobre mis brujitas preferidas aquí.

Para ver de dónde he sacado las ideas de hoy, sólo tenéis que pinchar en cada leyenda, pero creo que todas se pueden hacer sin demasiada explicación.

Espero que os gusten y os animéis, yo ya he decorado la clase con hojas pintadas por los niños y estoy segura que transformaré los huevos y la fruta sólo por ver la cara de mis hijos… jjjj

Buen martes a todos.



viernes, 24 de octubre de 2014

Compartiendo las malas costumbres

Hoy comparto con vosotros algo que leí hace tiempo y que llevo guardado en mi móvil, de vez en cuando me gusta releer este tipo de textos, tomar un "chute" de energía y darme cuenta de cuántas malas costumbres habitan en cada uno de nosotros..
La mayoría de nosotros vive pensando que esto será eterno. Que somos inmortales y que las desgracias sólo le pasan al de al lado. Vivimos inmersos en una ignorancia que nos hace débiles y solo lamentamos lo ocurrido cuando ya es demasiado tarde.
Y es que…
Tenemos la mala costumbre de dejar para luego, de reír poco y de querer hacerlo mañana. Tenemos la mala costumbre de echar de menos, en lugar de hacerlo de más. La mala costumbre de usar los luegos y no los ahoras. Luego te llamo, luego te escribo, luego te contesto, luego nos vemos. Y obviamente nunca llamó, nunca escribió, nunca contestó y nunca fue visto. Tenemos la mala costumbre de querer tarde. De valorar tarde. De pedir perdón demasiado pronto. Debería haber un número máximo de perdones. Perdonar nos hace grandes, de acuerdo, pero cuando tienes que perdonar todos los días, al final un lo siento se convierte en el comodín de cualquier pretexto injustificado, innecesario e inmerecido. Tenemos la mala costumbre de defender al malo y descuidar al bueno. De contar mentiras tra la rá y de tener que hacer un máster para descubrir verdades. Mantenemos en nuestra vida “amigos” porque sí y llenamos nuestras agendas de compromisos a los que realmente no queremos ir. Tenemos la mala costumbre de sentirnos mal por decir no y de creernos mejores por decir si.
Tenemos la mala costumbre de esperar a un cáncer, a una mala noticia o a una llamada de que alguien querido se nos fue, para tomar las riendas de nuestra vida y empezar a apreciar cada puesta de sol, cada mañana que te levantas de la cama y cada luna que abrazas en tu almohada. Tenemos la mala costumbre de usar el descuido a diario, olvidando que los pequeños detalles importan, que los pequeños detalles construyen grandes caminos y que cada lunes, puede ser el mejor día de la semana. Tenemos la mala costumbre de quejarnos por todo, de culpar siempre al otro porque claro, tú eres un ser perfecto y nunca, nunca, haces nada. Siempre es la parte contraria. Decimos muy pocos te quieros y hacerlo por primera vez es como “buf que va, no vaya a ser que se asuste”. ¿Asustarse de qué? ¿Cómo una persona puede asustarse porque alguien le quiera?.
Asústate si algún día te vas a la cama sin sentir que quieres a otra persona.
Asústate el día que te vayas a dormir sin decirle a esa persona lo importante que es para ti.
Asústate cuando no le des besos a tu madre y a tu padre.
Asústate cuando seas incapaz de abrazar a alguien y sentir esa sensación tan extraordinaria que producen los abrazos.
Asústate cuando las defensas de tu cuerpo se hayan vuelto inmunes al dolor ajeno.
Y cuando veas una injusticia y no hagas absolutamente nada para remediarlo.
Asústate cuando pases un solo día sin ayudar a alguien.
Asústate de verdad, porque créeme. Estás muerto.

Y es que…
Tenemos la mala costumbre de trabajar demasiado, de cargar con una mochila llena de cosas innecesarias y de comer más de lo que nuestro cuerpo necesita. Tenemos la mala costumbre de creernos mejores que los demás, de bailar poco, fumar mucho y respirar a medias. Tenemos la mala costumbre de ir caminando por las calles de nuestra ciudad mirando al suelo, o a nuestro teléfono móvil. ¿Alguna vez te has dado cuenta de lo bonitos que son los edificios de esas calles por las que pasas a diario? Por no hablar de la luz de las estrellas.
Tenemos la mala costumbre de empezar el gimnasio la semana que viene. De cuidarnos cuando ya es demasiado tarde y de tomar vitaminas cuando estamos enfermos. Tenemos la mala costumbre de creer que el pelo de aquella es mejor que el nuestro. Que su suerte es nuestra desdicha y de compararnos como si fuésemos presa de alguien que busca en comparadores de Internet. Tenemos la mala costumbre de medirnos por nuestros estudios o por nuestra altura. De confundir la belleza con la delgadez y de creernos que no somos capaces de conseguirlo, porque alguien una vez, así nos lo hizo creer. Y no fue nadie más que tú mismo.
Tenemos la mala costumbre de apuntarnos a clases de idiomas, cuando ni siquiera dominamos el nuestro. De querer conocer mundo y viajar lo más lejos posible cuando aún, nos quedan lugares maravillosos por descubrir en nuestra propia tierra. Tenemos la mala costumbre de comer animales, de contaminar el mundo y de lavar la ropa en vez de nuestras conciencias. Tenemos la mala costumbre de escuchar poco y hablar demasiado. De dar consejos y juicios de valor sin ser conscientes del poder que pueden llegar a tener nuestras palabras. Dejamos demasiado pronto y tenemos muy poca paciencia. Objetos de usar y tirar, sin importarnos lo más mínimo su destino. Tenemos la mala costumbre de creernos que lo sabemos todo. Cuando realmente, no tenemos idea de nada.

Wasapeamos mucho,
dormimos demasiado
y follamos poco.

Nos pasamos media vida o vida entera, soñando esa vida perfecta que nos gustaría tener. Cuando somos ajenos a que realmente la vida perfecta es ahora. Es cada momento, cada instante de los segundos que marca el reloj de tus días. Es cada oportunidad, cada sonrisa, cada beso y cada vez que te enamoras. ¡ENAMORÉMONOS TODOS LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA! No pongas barreras a tu corazón y deja los prejuicios para aquellos que llevan el cartel de cobarde escrito en tinta permanente. Ni con disolvente se va.

Empieza a acostumbrarte a esta vida que a veces es dura. Terriblemente dura. Pero no te lamentes ni te vayas nunca a la cama habiendo hecho daño alguien. Habiendo dejado para luego esos ahoras que nunca llegaron. No habiendo cumplido ese sueño que tanto querías, no habiendo hecho unos kilómetros de más ese día porque tu cuerpo estaba cansado. No permitas que alguien fallezca para luego recordarlo y decirle mirando su foto, cuánto le querías. No dejes que la rutina o la sensación de eternidad descuide lo verdaderamente importante de tu vida.
En definitiva, no dejes que la mala costumbre sea la invitada de honor en los días que te quedan por vivir a partir de hoy.
Quiere ahora, no mañana.

El texto es de "el rincón de floricienta", la foto es de nuestras vacaciones… necesito tener un horizonte abierto y con mar cuando pienso en cosas que me llegan al corazón.

Espero que os guste tanto como a mí, ojalá cada día desaparezca alguna de nuestras malas costumbres y podamos disfrutar lo importante de la vida.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Una tarjeta diferente para halloween

Hoy os voy a enseñar la última tarjeta que he hecho, he intentado preparar un paso a paso pero necesito muchísima práctica porque me resulta dificil. Estoy acostumbrada a hacer las cosas en los ratos que me quedan libres y lo del paso a paso conlleva preparación y saber qué fotos debes hacer… Así que os pido paciencia.

Quería usar un sello precioso que compré en Amberes, copic, distress… y montar una escena con un toque de "halloween" para estas fechas.


Para la parte principal corté un papel básico blanco a una medida de 10x12 cm. Para la escena, como la niña está de espaldas, se me ocurrió preparar una ventana hacia la que miraría un día gris.



A su lado su muñeca y dibujé unas calabazas como única pista de que Noviembre se acerca.


Para dar color a la pared y al fondo de la ventana utilicé cartón como máscara (estampas de nuevo el sello y recortas) para tapar las zonas que no quería que cogieran color y así sólo "manchar" lo que necesitaba.



Luego con los copic fui dando color y forma a la ventana, las calabazas, el parquet, retocando la pared y dando vida a la niña…




La foto final no es muy buena porque se me olvidó hacerla con la luz del día, pero espero que apreciéis el resultado de esta tarjeta diferente para Halloween…


Feliz miércoles!!!.

lunes, 20 de octubre de 2014

Fabricando juegos

Hace unos días Elena me dijo: "mami me dejas fabricar un juego con los palillos esos que usas para pinchar los trozos de fruta?!". La verdad es que era uno de esos ratos de "zafarrancho" casero de fin de semana y le di sin dudar los palitos de brochetas para seguir limpiando.

Ella con los palos y sus rotuladores estuvo entretenida casi una media hora. Al terminar me buscó y me dijo: "Mamá jugamos al Mikado?!"



Habéis jugado alguna vez?.
Llevamos una semana a tope con el juego, jjj, es muy entretenido. Si buscáis por la red hay mil formas de hacerlo.
Con washi tape…

Scissorspaperstone

Con pintura de colores, esta opción me ha encantado…

Lovely Indeed

Con palos y cinta de colores

Kifli és levendula

Y la opción de Elena, con palillos y rotuladores




Y tú?… Con qué los fabricarías?!


viernes, 17 de octubre de 2014

Vivir la vida

Seguro que muchos de vosotros habéis pensado alguna vez la cantidad de tiempo que pasamos en el trabajo. Yo como profesora comparto casi más tiempo con mis alumnos y compañeros,  que con mi marido y mis hijos durante el año escolar. En ocasiones eso me lleva a "mirar" de diferente manera a mis alumnos. Pienso que mi labor como educadora tiene la gran responsabilidad de intentar hacer con ellos lo que haría con mis hijos, y eso pasa por transmitirles mucho más que conocimientos.

Por otro lado tengo la suerte de poder  ver en ellos cosas y reacciones que sus familias se pierden, una sonrisa picantona, un suspiro de enamoramiento, una mano tendida de ayuda… pequeños detalles que se han sembrado y que no siempre se recogen en casa. Con esto no quiero decir que la labor de educar sea fácil, claro que no, y por desgracia cada día menos. Pero si pienso que siempre es gratificante, que si eres capaz de ver algo de lo que esperabas, al menos en uno de tus alumnos, el esfuerzo ha merecido la pena.

Educar a los hijos es igualmente difícil, la mayoría de las veces toca lidiar con el mal del placer de casa ajena. Y si volvemos al punto de inicio en el que os decía la cantidad de tiempo que pasan en el colegio, en actividades extraescolares y haciendo algún que otro deber; en los momentos que te quedan para disfrutarles debes ser cauteloso para no terminar riñendo, exigiendo o soltando el "venga vamos" del que tantas otras veces os he hablado.

Aterrizando.
Hace una semana, creo que fue en viernes, me puse a indagar en las redes sociales que utilizan en el colegio de mis hijos. Desde mi punto de vista una oportunidad que nos ofrecen a los padres de ser partícipes de todo lo que hacen y en mi opinión una ventanita para asomarte a la cantidad de cosas que te pierdes en su vida. 
Pues bien, Juan había estado disfrutando de una actividad de surf con el colegio, no me había contado más que un "me lo he pasado muy bien". Así que busqué a ver si le encontraba en alguna foto. No os engaño si os digo que esperaba verle cogiendo alguna ola, revolcándose en el mar o intentando remar sobre una tabla. Pero me encontré algo que me llegó mucho más


Tras esta preciosidad de foto yo vi a Juan dejándose ayudar, intentando salvar una dificultad y disfrutando de una actividad que le impone respeto… 
Y es que hay cosas que no se pueden transmitir en el aula, que sólo la vida te enseña y que por suerte, cada día más profesores dedican mucho tiempo a intentar que nuestros hijos lo disfruten. 

Me despido con una frase que me encanta:
"pasamos mucho tiempo ganándonos la vida, pero no el suficiente tiempo viviéndola" (Teresa de Calcuta).

Buen fin de semana, desde aquí quiero agradecer a mis compañeros de profesión el tiempo que dedican a intentar formar personas, a enseñar a sus alumnos que la vida es para disfrutarla y vivirla, sin que ello suponga dejar de lado valores tan importantes como el esfuerzo, el respeto y el saber hacer. 

Nos vemos el lunes… disfruta.



miércoles, 15 de octubre de 2014

Mermelada casera para comenzar el día...

Adoro desayunar…
pararía el tiempo, bajaría el volumen al mundo y obligaría a un rayo de sol a iluminarme mientras comienzo el día cogiendo energías.

Cuando viajo me fijo en el desayuno que me ofrecen y lo disfruto como gran manjar. Pero a diario no hay tanto tiempo, así que aunque casi siempre tomo lo mismo, la falta de algún ingrediente hace suspirar mi corazón.

Que qué necesito para comenzar con buen pie?!
El zumo de naranja que no falte. Antes tomaba café, desde hace un par de años no lo suelo tomar, mi cuerpo debe segregar cafeína de forma natural y aumentar la dosis supone que mi sistema nervioso baila solo, así que olfateo el café de mi marido y saboreo mi leche sin lactosa. Para mojar, unas cuantas rebanadas de pan, a ser posible de espelta y por supuesto mermelada… si señor, gran manjar!!! 

Pues de eso os voy a hablar hoy, de mis mermeladas.
La receta es facilísima sólo hay que variar la fruta y aprovechar las temporadas, una forma saludable de endulzar las mañanas, no crees?


La elaboración es muy sencilla, tienes que mezclar la fruta lavada y cortada con el azúcar. Yo utilizo fructosa por tener un índice glucémico menor, incluso en ocasiones echo aún menos cantidad porque no nos gusta muy dulce. Esta mezcla se deja macerar en la nevera durante dos días.
En un cazo ponemos la fruta con el azúcar, lo mezclamos con dos cucharadas de zumo de un limón y con las manzanas lavadas y peladas que servirán como pectina natural para que quede más espesa. 
Dejamos cocer durante una hora más o menos, removiendo de vez en cuando. Retiramos las manzanas y trituramos la fruta.
Una vez hecha, servimos en tarros de cristal esterilizados, hasta un cm de la tapa. Cerramos y dejamos enfriar. Si la tapa es de metal ponemos boca abajo para evitar la formación de moho.

Mi favorita es la de frutos rojos, arándanos, frambuesas y moras. 


Mezclamos con el azúcar o la fructosa


Dejamos reposar en un recipiente en la nevera dos días…


Pasado ese tiempo hacemos a fuego lento con las manzanas y el limón.

Y luego amigos… A disfrutar!!!




 Si os gusta el sabor a manzana también podéis triturar los trozos de manzana con la fruta, yo por ejemplo en la de ciruela lo hago y me parece que queda exquisita.
Como veis no es nada complicado y es una forma saludable de comenzar el día.
Espero que os animéis!!!

Feliz miércoles.