Mostrando entradas con la etiqueta viernes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viernes. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de marzo de 2017

Felicidades Papas...

Hace mucho que no actualizo el blog.
Estoy metida en varias cosas que necesito cerrar y mi cabeza no da para mucho más.
Pero este domingo es el día del padre y tenía estas ilustraciones guardadas para regalaros.

Ser padre es un gran trabajo y quizás sea difícil explicar con palabras el vínculo que existe con los hijos. Pero Snezhana Soosh, artista Ucraniana refleja de una manera especial esa relación en sus ilustraciones.






Hay cosas que no pueden explicar las palabras...

Felicidades Papas!!!

viernes, 17 de febrero de 2017

Lo Que De Verdad Importa

El quince de febrero se celebró el día internacional del cáncer infantil.
Esta enfermedad, como cualquier otra, es terrible la mires por donde la mires, pero ver luchar a los pequeños contra un gigante así te paraliza el corazón.

No hay forma de prevenir, quizás la investigación es la única forma de hacerle frente y es ahí donde todos deberíamos aportar nuestro granito de arena.



Hoy se estrena Lo Que De Verdad Importa, la primera película 100% benéfica que destinará su recaudación a la red de campamentos para niños enfermos SeriusFUn children´s network y con la Fundación Aladina.



Ojalá se pueda mantener mucho tiempo en cartelera...


viernes, 10 de febrero de 2017

No necesito ser tu mitad.

Se acerca San Valentín y los corazones nos persiguen.
Rosas, bombones, cenas románticas, colonias... love is in the air!!!

Yo no soy mucho de celebrarlo pero reconozco que no me molesta tampoco. Hace un tiempo leí un artículo que me gustó mucho y guardé esta reflexión para festejar mi siguiente San Valentín.

Imagína que pudieras haber visto tu futuro, imagína que con claridad hace años hubieses descubierto que nunca ibas a encontrar el amor de tu vida.

Desde pequeños parece que nos inculcan la necesidad de encontrar una pareja para toda la vida, los hay que defienden que eso es de ingénuos y no creen en las almas gemelas, pero aún así es humano esperar encontrar alguien especial con quien compartir el día a día. Y es que la búsqueda del amor nos marca constantemente, en decisiones, miedos, complejos... pero también está detrás de nuestros grandes cambios.

Entonces, si supieras con plena certeza que eso nunca va a suceder, quizás en un primer momento reaccionarías con resignación, para luego buscar razones por las que realmente estar sólo no influiría en tus planes.  Pero lo que no deberías pasar por alto en el tema del amor, es que es una muleta para creer que vas a encontrar alguien que va a aprender a querer hasta tus defectos, y esa es una gran razón para no esforzarse en mejorar lo que falla. 

Pero quizás, saber con certeza que no vamos a encontrar ninguna "mitad" podría convertirse en un punto de inflexión y liberarnos. Quizás su ausencia puede ser el pago por disfrutar de la libertad absoluta, la llave para comenzar a amarnos a nosotros mismos, entendiendo que podemos encontrar en nosotros lo que inicialmente buscábamos en el otro.

No deberíamos pasar el tiempo esperando a que llegue una persona y cambie nuestras vidas, deberíamos entender que somos nosotros quienes sobrellevaremos cada triunfo, cada derrota, cada miedo y cada victoria. 

Si valorásemos lo que somos, encontraríamos seguridad, libertad e irradiaríamos una energía capaz de cambiar nuestra vida y la de quienes nos rodean.

Por eso, en lugar de buscar una persona especial, en lugar de esperar ser la mitad de nadie deberíamos aspirar a ser ambas mitades de la naranja y tener claro que para ser feliz no necesito ser tu mitad.

viernes, 3 de febrero de 2017

La práctica del buen trato

Otro de los puntos sobre los que quería reflexionar, tras mi "periodo de descanso" estas navidades, es la forma en la que nos relacionamos.

Es llamativo cómo los medios de comunicación nos bombardean con noticias que nos llenan de residuos el alma, algunas de ellas sobre diferentes tipos de violencia, sobre lo mal que nos comportamos unos con otros... parece que nos vayamos acostumbrando a escuchar noticias desgarradoras, que vayamos asumiendo que las cosas horribles suceden y son parte "normal" de nuestro día a día.

Incluso si buscamos en los horarios de entretenimiento en televisión, son muchas las discusiones, los insultos y las escenas cargadas de "mal rollo" que nos muestran, dejando en un segundo plano el buen trato, el cuidado, el respeto y la consideración que a todos nos gustaría que tuvieran con nosotros.

Hace un tiempo leí un artículo que compartía una amiga en facebook, "la erótica del buen trato", me gustó mucho porque daba luz  a mis pensamientos. Una de las ideas que más me gusta, es la de que no tenemos porqué ceñir el buen trato a las relaciones privadas. Está claro que si tu pareja te trata bien, te cuida y te hace feliz, aumentará el nivel de deseo de estar con ella. Hablaba del buen trato como un amplio abanico de posibilidades, una palabra bonita, una caricia inesperada, un recoger la cocina o cualquier detalle que sabes han hecho pensando en ti.

Pero... porqué sólo ceñirnos a las relaciones personales.
¿Qué pasaría si intentásemos que los que nos rodean tuviesen una mirada brillante?
Un buenos días, un gracias, una sonrisa... ayudar a que alguien avance hacia aquello que le hace feliz  es la mejor forma de iluminar nuestro día a día y hacer brillar su mirada.
Y me refiero a todos los que nos rodean, los de casa, trabajo, lugares de compra habituales, los que te cruzas por la calle...

Pero es muy difícil que eso sea noticia, es muy complicado encontrar ejemplos de buen trato en nuestros medios de comunicación e incluso si me apuras en las redes sociales. 
Hacemos virales comportamientos que están muy lejos de esto, y muestran peleas, fotos, comentarios muy hirientes... Hace no mucho un amigo denunciaba uno de los miles comentarios que fuera de tono nos avergonzaban tras la muerte de Bimba Bosé. Yo le escribí explicándole precisamente que ese tipo de cosas deberíamos borrarlas, no darle pábulo, no compartir, y hacer viral en cambio, todo aquello por lo que nos deberíamos sentir orgullosos, aquello que nos gustaría que nos pasara y nos empapara el alma.

¿Nunca has pensado que la forma en la que tratas a los demás y a lo que te rodea es en realidad el reflejo de cómo te tratas a ti mismo...?

Creo que si fuésemos conscientes de que las personas no nos diferenciamos en muchas cosas, que lo que aparentemente nos hace distintos en realidad no son más que etiquetas que emascaran sentimientos, momentos, situaciones que a todos nos pueden afectar y marcar de la misma manera, quizás nos relacionásemos de otra forma.

Te imaginas cómo te sentirías si la persona de la que hablan es de ti, si a la que gritan es a ti, a la que pegan, excluyen o explotan...

Ahora imagina qué pasaría si la persona a la que sonríen, en la que piensan, a la que tienen en cuenta, a la que aplauden, escuchan o simplemente ayudan eres tú.

El buen trato no es sólo erótico, es el arma más fuerte para empezar a cambiar el mundo, por eso creo que debemos practicarlo con todas nuestras fuerzas. 

Os dejo con un vídeo que habla un poco de esto. Todos creemos que somos muy diferentes a los que nos rodean, pero si nos analizásemos un poco más,  quizás nos podríamos sorprender.


Haz aquello que te gustaría que te hicieran.
No es la primera vez que me lo leéis en mi blog.

viernes, 27 de enero de 2017

Lo que realmente chuta es tu pie...

He tardado en volver unos días , lo sé,
pero esa gripe famosa que colapsa las urgencias y te deja baldado se instaló en mi cuerpo el día de noche vieja y aún no se ha ido del todo...

Es raro de explicar, pero tenía programadas las Navidades y todo lo que en ellas quería aprovechar a hacer a la perfección. Como es lógico no hice casi nada de lo previsto pero me dio tiempo a ordenar la cabeza un montón.

Apunté varias cosas de las que os quería hablar y aunque no tenía pensado empezar por esta, María (ebm) publicaba ayer un post maravilloso que me animó a empezar por esta cuestión: El consumo y los niños.

Yo no me considero una persona consumista, llevo tiempo pensando que tengo más cosas de las que necesito y buscando una solución práctica a ello. Empecé a darle vueltas cuando precisamente María se animó con un reto que me fascinó, un año sin compras. Ella hizo que pensara mucho sobre el tema y sin atreverme a unirme a  él,  decidí que había que intentar prescindir de cosas y darnos cuenta de que la mitad de lo que guardamos, y me atrevería a decir, de lo que compramos,  no lo necesitamos.

Pero no sólo eso, educamos a nuestros hijos en el arte de consumir y tener, a veces de forma inconsciente y otras no tanto. Que levante  la mano Quien crea que el tema reyes ¡se nos ha ido de las manos!. Yo llevo trece años peleando por no recoger un regalo de cada miembro de la familia y poniendo un único detalle en mi casa, en mi intención de compensar, mientras me enfadaba porque quien realmente quería poner algo "especial" era yo.

Yo no estoy diciendo que no haya que regalar cosas, lo que digo es que eso tiene que ir acompañado de cabeza, de una charla reflexionando sobre la suerte que tenemos y de hacerles ver que las cosas viejas, usadas con cabeza, se pueden dar a gente que lo necesite.

Mis padres siempre me recordaban que ellos hacían un esfuerzo por darme lo mejor, pero también me hicieron entender que había épocas que no se podía y no pasaba nada. Yo creo que a día de hoy no muchos hacemos esto, los niños tienen la idea de que lo pido es lo que quiero y sino, no me vale. Y señores, eso como tantas cosas, se aprende desde pequeños.

Hace unos días escuché a un padre contar una historia que me entristeció y al mismo tiempo me encantó. Emocionado decía que era difícil explicar a tu hijo que no llegaba el dinero para todos sus caprichos. Su hijo quería unas botas de fútbol, las de Messi,  pero él le había comprado unas botas de fútbol sin más, no podía permitirse unas tan caras, y el niño decía que no las quería, porque sus compañeros en el colegio tenían las de Messi y ¡esas eran las que chutaban bien!.

Entonces dijo lo más bonito: "es duro ver como tu hijo se enfada contigo y te tira las botas al suelo mientras tú le intentas hacer ver, que lo que chutan no son las botas, que si tu pie chuta muchas veces,  sin importar la bota que pongas, si trabajas, insistes, ensayas y no te rindes, entonces algún día no querrás las de Messi porque te darás cuenta que no las necesitas, porque
lo que realmente chuta es tu pie... "

viernes, 23 de diciembre de 2016

Estar todos juntos

Hay frases que escuchas año tras año y parecen no tener demasiada importancia.
Hasta que un día comienzan a tomar sentido en tu vida.

Cuando eres pequeño oyes como tus mayores brindan:  "¡que el año próximo estemos juntos otra vez!", te parece hasta algo absurdo... porqué iba a faltar nadie...
 Con el tiempo pasa a ser rutina y llega un momento en el que tristemente vas viendo que hay gente que ya no está. Es entonces, cuando el brindis toma especial relevancia y comienzas a desear con todas tus fuerzas que tras ese sonido de cristal, realmente se cumpla el deseo de que la Navidad vuelva a reunirnos a todos.

Cuando eres adolescente no siempre entiendes estas cosas. Tu mundo es lo más importante y comienzas a chocar con todos los que tienes a tu alrededor. Es entonces cuando otras frases cobran sentido y te ves como padre diciendo: "Mientras vivas en esta casa se hace lo que yo mando y punto".

Yo me acerco peligrosamente a esa etapa en la que tienes que explicar a tus hijos que sus amigos son importantes, claro que si, pero las Navidades además de vacaciones son para estar con la familia, regalarles lo más preciado, que es tu tiempo, y disfrutar de ese brindis mientras se pueda.

Supongo que estoy entrando en etapa de treguas...


Ojalá tengáis unas Felices Fiestas, dulces treguas, maravillosos brindis y miles de momentos fuera de cobertura para regalar a los que más queréis, porque lo verdaderamente importante en estas fechas es estar todos juntos.

Feliz Navidad

viernes, 16 de diciembre de 2016

No puede haber tanta mierda en el mundo

Tenía una entrada preparada sobre otro tema... 
pero entonces vi el vídeo.

Es difícil explicar algunos sentimientos. Mis preocupaciones absurdas de estos días no se alejan del cansancio que me produce que mi marido esté más ocupado de la cuenta y eso me haga sentir soledad; de lo que voy a cocinar en Noche Buena en casa de mis padres intentando agradar a mi madre y discutir lo justo; de entender a mi hijo pre-adolescente o de que me de tiempo a hacer galletas y felicitaciones para aquellos a quienes quiero.

Parece increíble que perdamos el tiempo en pensar si nuestros hijos hacen demasiados deberes, los profesores tenemos demasiadas vacaciones, el texto que me han enviado no usa el género femenino y por ello tiene connotaciones machistas o necesitamos cambiar el nombre de las calles porque recuerdan hechos horribles...

¿Y los hechos que suceden ahora?.
Me da miedo pensar que juegan con la información que nos hacen llegar, que no sabemos toda la verdad y recibimos lo que quieren que veamos. Pero me da más miedo ver cómo gente denuncia el temor por su vida, asume que la vida es así y le ha tocado morir, mientras desea que puedas hacer algo por ellos... por su gente.

Es entonces cuando te paralizas.
Cuando piensas que no puede haber tanta mierda en el mundo.

No voy a revisar lo que he escrito, no me apetece.
Supongo que esto es una reflexión sin más, como las que hicimos cuando el niño muerto en la orilla o cualquier otra barbarie de las que vemos y parece no cambian nada, quizás sólo intentar sentirse mejor... es entonces cuando te sientes parte de la mierda... 

viernes, 2 de diciembre de 2016

Bienvenido Diciembre... DIY de adviento

Estas semanas están siendo una locura,
intento no dejar de hacer cosas para mí al mismo tiempo que el trabajo se ha duplicado, exámenes, notas, entrevistas de padres, viajes culturales... todo ello supone más horas fuera de casa, menos tiempo para hijos, labores de casa...

Pero bueno, los años lo que dan son experiencia y ahora sé que no llego a todo, no me importa, pero intento no dejar de hacer las cosas que me ayudan a no perder del todo la energía. Así que estos días sigo saliendo a correr, he vuelto a cocinar con Federica (esto os lo contaré con calma) y he terminado el calendario de Adviento que hoy os enseño.

Me había perdido en pinterest buscando inspiración, pero sabía que no quería nada complicado. Buscaba algo sencillo que acompañara mi idea de calendario de Adviento.

Mis padres me enseñaron que no se puede tener de todo, que las cosas cuestan un esfuerzo y hay que valorar lo pequeño porque en esas cosas está la felicidad. Esta idea la he intentado grabar a fuego en mis hijos y creo que de alguna manera lo he conseguido, no son niños caprichosos y valoran, al menos de momento, los detalles.

Por eso nuestro calendario desde que eran pequeños lo hacemos entre todos, pequeñas golosinas, vales de tiempo para compartir (peli juntos, un masaje, partido de paddel...) y cositas que ellos elaboran. Es cierto que Elena se esfuerza más que Juan, pero realmente ambos me sorprenden.

Pues bien, para nuestro calendario sólo hemos utilizado sobres blancos y craft, pinzas de madera, y unas etiquetas que descargué en pinterest. Podéis descargarlas aquí. Yo las imprimí en color blanco y craft para combinarlas con los sobres.


El resto sólo era dejar que la imaginación y las pequeñas tentaciones llenaran nuestros sobres... 








Un sencillo calendario de Adviento que lo único que pretende enseñar es que lo pequeño y sencillo, puede llenarte de cariño... 



Bienvenido Diciembre... te estábamos esperando.

viernes, 25 de noviembre de 2016

El arte de Jugar

Soy poco dada a tirarme flores,
pero creo que si hay algo que hago bien, es jugar.
Siempre me ha gustado descubrir, enredar... los que me conocen bien lo podrán afirmar.

Hace unos días Ana de Espacio Raíces, compartía este texto que hoy os dejo:

Jugar descansa
"El cansancio nuestro de cada día no es ese buen cansancio que sobreviene después de una actividad física intensa, vitalizante aunque el músculo se canse.
Nuestro cansancio, el de habitantes de una gran urbe, está más relacionado con el agobio, el desaliento, el hastío, el aburrimiento, incluso el mal humor; y tenemos sobradas razones para sentirlo.
Nuestra vida cotidiana se construye a través de situaciones, momentos y lugares anodinos; pequeñas acciones y gestos mínimos repetidos tantas veces que pueden quedar inmersos en una monotonía insulsa y sin emociones.
Creo que lo menos "descansador" que podemos hacer es tirarnos en la cama, encender la tele y dejarnos adormecer por la inercia. Y lo que sí nos descansa, en cambio, es reciclar la sobrecarga de energía, ponerla en juego, en movimiento.
Es posible abrir nuestra percepción y sensibilidad hacia la riqueza de lo aparentemente insignificante, incluir actos creativos entre los actos más nimios, triviales y rutinarios.
La rutina nos agobia, jugar descansa.
Jugar es una actitud, es distinto de "partida" o "pasatiempo". Juego es el espíritu de exploración en libertad, hacer y ser por puro placer dice y creo que es una actitud que nos conecta con la conciencia de estar vivos.
Jugar es volver a los primeros gestos, aquellos gestos que nos descubren mundos, los mismos que han acompañado a la humanidad desde siempre: bailar, cantar, pintar, crear... y también trabajar, trabajar cantando, creando y transformando los espacios en que vivimos. (Y no estoy hablando de ese otro mandato actual: "ser creativos")
Jugar es una acción, es un movimiento: hacer lo de siempre, siempre diferente.
Es andar por la calle escuchando el cric-cric de las hojas, caminar hacia el colectivo sintiendo a nuestros pies "haciendo el andar" y dejar que el sol nos ilumine la mirada.
Es tender la ropa en ritmo de vals y cantar mientras lavamos los platos.
Es ver la casa, el barrio, el lugar de trabajo, en términos de color, luz y sombras.
Es usar nuestro celular para sacarle fotos a un graffiti o a las grietas de una pared o a ese árbol increíblemente dorado.
Es hacer dibujitos en nuestra agenda o pegarle papeles de colores o stickers.
Jugar es "jugar con": con alguien, con algo, real o imaginario; es participación activa, nos abre hacia el afuera, nos saca de nuestro pensamiento criticón, rumiante y rutinario y nos convoca a participar e integrarnos en el mundo.
Levantar el "piloto automático" nos exige un momento de decisión, un pequeño esfuerzo para poner una cuña en el engranaje cotidiano, si logramos hacerlo, es posible sentir que estamos vivos y que ninguna "crisis" puede destruir lo que realmente somos."
Susana Estela, para Revista Kiné

Me gustó leerlo porque en ocasiones siento que vivo en un mundo paralelo, desconectada de las "realidades" que ni entiendo ni quiero entender, buscando un color naranja en el amanecer, una broma que arranque una sonrisa picarona o la emoción de una carcajada tras el largo día... Y me doy cuenta que la falta de este juego y la rutina me restan energía.


Sin duda jugar es un arte y me encanta

viernes, 18 de noviembre de 2016

Date el gustazo

Supongo que todos sabemos cuales son nuestros pequeños fallos, esos que nos dan problemas y que más de una vez hemos intentado cambiar.
Supongo también que hay que ser consciente de que, lo que para uno es un fallo, para otro es un acierto, quizás el equilibrio esté en intentar que los demás no se vean afectados por ellos.

Siempre me consideré una adolescente rebelde, un alma libre que hacía lo que le apetecía y decía lo que quería sin importarle lo que los demás pensaran, porque "yo soy así".

Lo que nunca pensé, es que las palabras que tanto me repitieron mis padres, sus consejos para pensar en lo que los demás esperaban de mí, el saber estar... esa imagen de "mete-patas" que con su mejor intención habían formado en mí, estaría grabada en mi interior a fuego a pesar de mi rebeldía y saldría con los años en forma de miedos, pensar quizás demasiadas veces en lo que los demás esperan de mí más que en lo que yo necesito y en comeduras de cabeza.

Hacía mucho que no me sentía así. Atrapada en un mar de justificaciones absurdas por haber hecho algo que no tenía demasiada importancia, sólo la que yo le di, pero que torturaba mi cabeza y me llevaba a dar las explicaciones que nadie me había pedido...

Y qué pasa por no tener miedo al rechazo, que pasa por mostrar lo que sientes en un momento y pedir perdón si has hecho daño a alguien... pero un perdón que encierre un simple lo siento, sin más explicaciones porque quizás no las haya...

Belén de Benito, fotógrafa que sigo y admiro, colgó justo un video esta semana en su muro que me hizo reír mucho y pensar en lo que siempre me dice mi hermana...



¡Hija de vez cuando hay que darse el gustazo de hacer lo que el cuerpo te pide!

Pues si señor, ojalá esa adolescente saliera más veces y me recordase que de vez en cuando (permitidme la expresión) hay que "cagar a gusto", porque luego seguro que te entran unas ganas locas de bailar...

viernes, 11 de noviembre de 2016

Único

Esta semana comenzaba compartiendo una reflexión en Facebook sobre nuestra forma de enfrentarnos a la vida.
Para los que no seguís esta red podéis ver el enlace aquí.

El vídeo de Jano Galán me encantó, ser extraordinarios debería ser nuestra prioridad. Entonces recordé un texto de Laura Escanes que decidí guardar y hoy comparto con vosotros: 

"Conoces las zapatillas que llevas puestas, no es la primera vez que te las pones. Ni la segunda. Y por eso al llegar a casa te las quitarás con la ayuda del otro pie, sin ni siquiera preocuparte por si se están ensuciando. Pero si fuera la primera vez que te las pones, te las quitarías delicadamente. Sólo si fuera la primera vez. Ahora no. Ahora llegas a casa después de un día agotador y tiras el bolso y el móvil en la cama, pero si fuera nuevo lo dejarías en la mesa y hasta tendrías miedo de que se rayara.
Y lo mismo pasa con las personas, con tu pareja, con tu familia. Sabemos que están allí, y dejamos de mirarlos como la primera vez. Han pasado a la historia las miradas del primer encuentro, y tener que pensar la frase perfecta antes de decirla. Hemos dejado de conquistar día a día. Porque ya no es nuevo. Porque se consume.
Consumimos objetos, ropa, viajes, espectáculos, experiencias y hasta consumimos personas. Y con las personas el amor. Y el amor no debe consumirse. Porque si fuera la primera vez que llamaras a alguien, no te quedarías callado al otro lado del teléfono, le preguntarías hasta el más mínimo detalle: hasta la ropa que lleva puesta. Si fuera la primera vez que vieras a esa persona, te hubieras fijado en el color de sus uñas, en el color de los calcetines y el perfume que llevara se te hubiera quedado grabado para recordarlo cuando os despidierais. Si fuera la primera vez que viajas, te acordarías del número de asiento donde estás sentado, de la música que sonaba cuando despegabas y hasta del nombre de la azafata. Si fuera la primera vez que duermes junto a alguien, habrías cambiado las sábanas, perfumado la habitación y no os habríais dejado de abrazar en toda la noche.
Y lo mismo pasa con las últimas veces. Lo que pasa es que no sabemos cuándo será la última vez que vayamos a ver a alguien, o que vayamos a usar algo. Y continuamos actuando como si no pasara nada. Pero si fuera la última vez, ¿cuántas cosas cambiarías? Si fuera la última vez que vieras a tu hermano seguramente le darías tantos consejos como abrazos pudieras. Si fuera la última vez que pudieras escribir, dejarías una carta despidiéndote y agradeciendo a quien lo mereciera. Si fuera la última vez que vas a dormir, no dormirías. ¿Dónde irías si fuera la última vez que viajaras? ¿Lo has pensado? Pues ese destino que tienes en mente, es el que tienes que hacer. Esos consejos y abrazos que le darías a tu hermano, dáselos cada día. Y no esperes al último día para agradecerle algo a alguien. Los últimos días nunca están señalados en el calendario.
Pero yo te juro, que si fuera la última vez que te viera, te diría lo mismo que te digo cada día. Porque para mí, eres algo nuevo cada día."

Ojalá fuésemos capaces de sorprendernos cada día con las cosas cotidianas,  de cuidar a los que nos rodean con el cariño que les daríamos si supiésemos que mañana ya no iban a estar, o con la delicadeza de la primera vez que hicieron latir más fuerte a nuestro corazón.



Cuadro de Rocio Magarzo
El mundo está cada vez más loco, así me lo parece a mí. Pero pase lo que pase no dejes de agradecer, compartir, disfrutar, descubrir, amar... en definitiva de vivir cada instante como
único.

viernes, 28 de octubre de 2016

Perdiendo la cobertura en Federica

No es fácil encontrar personas
que se desnuden y compartan cómo se sienten sin miedo al qué dirán.
Alguien que tenga el valor de comenzar de cero, y contarle al mismo tiempo al mundo, que a pesar de sus miedos confía en que aprenderá de nuevo a ser feliz.

Federica ya me había encandilado en la distancia. Conocía su espacio de Madrid por las redes sociales, pero por diferentes motivos, nunca había ido hasta aquel lugar que parecía mágico.

Fue entonces cuando el destino la trajo hasta Cantabria. Seguí con asombro y admiración cómo construía un lugar que de nuevo parecía mágico, mientras esperaba la oportunidad para poder conocerla en primera persona.

Este fin de semana lanza su primer workshop en Novales.
Tres días dedicados a sus raíces, a Italia; Tres días para aprender, compartir, parar... 



Me he hecho un regalo muy esperado. Me voy a aprender entre fogones, que me encanta, pero también voy a parar, respirar y centrar toda la atención en mí.

Pronto os contaré mi experiencia, pero de momento la semana que viene no me esperéis, las buenas recetas hay que dejarlas reposar unos días... 

Estaré fuera de cobertura.

viernes, 21 de octubre de 2016

Viernes rosa

El pasado sábado se celebraba la carrera de la mujer en Cantabria.
La organiza el ayuntamiento de Bezana, a las afueras de Santander, y desde hace bastantes años es cita obligada en el calendario.

Este miércoles fue el día del Cancer de Mama.
Quien más y quien menos hemos tenido cerca alguna historia de cancer, sabemos lo duro que es y lo importante que resulta la actitud con la que te enfrentes a ello.

Hoy comparto este video para aportar un granito de arena a esta causa. Porque creo que la gente valiente se merece que les gritemos lo orgullosos que nos sentimos de ellos.



Pues eso, por los valientes, por los que siempre encuentran un motivo por el que celebrar, por los que te arrancan una sonrisa... por ellos hoy mi viernes se tiñe de rosa.

Buen fin de semana.

viernes, 14 de octubre de 2016

Simplemente... Respira

Si pienso en mi vida como un viaje, tengo claro cómo quiero que sea.

El poema "viaje a itaca" comienza así:
"Si vas a emprender el viaje hacia Itaca
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencia, en conocimiento..."

Pensando en nuestros hijos está claro que queremos para ellos una vida larga, llena de buenas experiencias y que sus conocimientos les permitan vivir de la mejor manera. 
Pero también sabemos que la vida es incierta y que lo que encontramos detrás de cada colina  no es siempre bonito.

Es por eso que quizás deberíamos darles a los niños herramientas para gestionar emociones desde pequeños. Parece que en ocasiones quisiéramos meterles en una burbuja de felicidad, no frustración y vida de ensueño, que casi con seguridad, lo único que les traerá será crispación, rabia y dolor. También existen, por desgracia, muchos niños que viven unas circunstancias muy duras desde pequeños, sin saber cómo hacer para gestionar lo que les pasa, porque nos guste o no, la vida no es rosa.

La educación no tiene más sentido, en mi opinión,  que el dotar a cada alumno de una buena caja de herramientas con la que poder hacer frente a las diferentes situaciones que se irán encontrando en el viaje.

Como profesora de educación física que soy, creo firmemente que el deporte, la meditación, la respiración consciente y en general, el trabajo interior, son parte fundamental de un desarrollo completo y saludable.



Con el tiempo te das cuenta que tu viaje físico es más llevadero que tu viaje interior. Sanarse, curarse y cerrar heridas, es esencial para continuar tu camino.

Así que insisto una vez más, cuídate, respira y piensa que el mejor mensaje que les puedes dar a los que te rodean es el propio mensajero... Si tú intentas respirar, ellos respirarán.

Buen fin de semana.

viernes, 7 de octubre de 2016

Lo esencial eres tú

Esta semana volvían todas nuestras rutinas.
Con la llegada de octubre regresan las clases por las tardes, las extra-escolares, los deberes...

Cada uno tiene un horario, unos hobbies, unas necesidades que se intentan cubrir y casi todo pasa por mis manos, mi tiempo y mi dedicación.

El lunes, al entrar en el gimnasio, nos encontramos con una amiga que iba a llevar a sus hijos a la piscina y me dijo: "Otra vez lo mismo, las rutinas, que rollo hija, esto es un no parar". Yo sonreí y le dije: "Pues acabamos de empezar...".

Fue entonces cuando Juan formuló una pregunta de esas que te dejan K.O. y que mientras contestas te sirven de reflexión.
"Mami si todo el mundo dice lo mismo, lo aburrido y cansado que está de su día a día, porqué no lo cambia".

Hace unos meses leía un artículo de la actriz Eulalia Ramón y la experta en salud natural Pilar Benítez titulado "¿Es culpa nuestra que estemos siempre agotadas?".
Es cierto que tras unas vacaciones que deberían cargarnos las pilas, regresamos al curso escolar y en un mes entras en reserva... el agotamiento crónico y mental se apodera de las mujeres. Explicaban que los hombres tienen una mayor capacidad para perdonarse a sí mismos y a los demás, mientras que nosotras, perdonamos a los demás, pero somos demasiado auto-exigentes y nos responsabilizamos de todo.

Yo relaciono este cansancio, con otro debate que abrió en mi cabeza Elvira Lindo en uno de sus artículos en el país. Hablaba de las madres que detestaban la maternidad pese a amar a sus hijos. Creo que esto, aunque pueda sonar muy fuerte, si lo analizas lo comprendes, incluso si me apuras lo has vivido... Quién no ha sentido a su madre al borde del abismo o ha escuchado una de esas frases que ahora recordamos con humor: "un día me subo a la peña y me tiro...".

Cuando lo leí me sentí identificada, adoro a mis hijos, pero en ocasiones la maternidad me satura... es entones cuando te das cuenta del error.
En mi opinión, se han unido al concepto de maternidad obligaciones que no nos pertenecen sólo a nosotras, y son esas, las que al menos en mi caso, me cansan.

Silvia Federici hablaba de cómo la mujer se incorpora al mundo del trabajo asalariado, sin percatarse de que era un régimen construido para el "tradicional" mundo masculino, en el que no existía conciliación, porque el hombre trabajaba fuera y la mujer dentro, no era necesario por tanto ocuparse de algunos temas. Pero nosotras accedemos a este mundo sin que haya ningún cambio en él y sin darnos cuenta que, producir y reproducir al mismo tiempo, consumiría nuestras vidas.

Así que tras este "batiburrillo" de ideas, que podrán parecer, no tienen una relación lógica, respondo a la pregunta de mi hijo admitiendo que no debo caer en la costumbre del cansancio. Que tiene toda la razón, si algo me agota o me consume tendré que buscar la manera de gestionarlo.

Soy madre, trabajadora y ama de casa, pero si yo no soy capaz de terminar con los estereotipos fijados en estos calificativos, cómo lo van a hacer los demás...

Tenemos que buscar tiempo para nosotras, nuestro bienestar, aficiones y sueños, aunque eso suponga "desatender" otras cosas que calificamos como esenciales, cosas que cuando no estás y no se cumplen, ves que realmente no ocurre nada, que la vida continua. Y si logras romper con eso y cuidarte, empiezas a darte cuenta que estás mejor, que los que te quieren también están mejor,  porque lo que realmente es esencial eres tú.



Buen fin de semana.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Siempre estaré para ti

Y si desde pequeños aprendiésemos a no juzgar.

Y si pudiéramos ser conscientes de que cada uno tiene una historia detrás, que le hace ser y actuar de una manera diferente.

Y si fuéramos capaces de entender que lo que tú haces no tiene que ser siempre lo que yo creo que es lo correcto.

 Y si supiéramos respetarnos, observar y cuando algo nos incomoda, preguntar porqué lo haces, sin juzgar...



Si lo vemos desde el otro punto de vista, qué bonito es saber que lo que haces lo haces convencido.

Qué bonito es tener siempre alguien a tu lado que es capaz de enfrentarse al resto por defender aquello en lo que cree, por hacerte feliz sin importarle el riesgo, porque con quien quiere ganar es contigo.

Qué bonito que estén a tú lado hasta en los malos momentos, porque sólo en esos, cuando lo estás pasando mal, sólo los que te quieren con el corazón sabrán lo que necesitas.

Buen fin de semana a todos.

viernes, 23 de septiembre de 2016

De qué no te querrías olvidar jamás...

EL 21 de septiembre se celebró el día internacional del Alzhéimer.

Esta enfermedad es un deterioro cognitivo que destruye de forma gradual la memoria, actualmente hay millones de personas en el mundo que lo sufren.

En España se cree que entre un 30 y 40% de la gente que la padece podría estar sin diagnosticar. Si no se encuentra una cura efectiva, en 2050 el número de casos se habrá triplicado y aunque no exista cura el diagnóstico precoz es importantísimo. 
Los tratamientos ralentizan el deterioro cognitivo y controlan los trastornos conductuales. Por tanto, la esperanza es que se puede prevenir.

Pero estas enfermedades no sólo son duras para aquellos que las sufren, las personas que están a su lado, los cuidadores, tienen un duro camino de acompañamiento mientras ven cómo la persona que quieren se aleja...

A ellos, a los cuidadores va dirigida la campaña de este año llamada Con "C" de cuidador, podéis verla pinchando aquí

Para despedirme, voy a compartir un precioso video que encontré mientras buscaba información para escribir sobre el alzhéimer. Supongo que recordamos aquellas cosas que más nos han emocionado, las que nos marcan y se convierten en parte de lo que llegamos a ser. Es duro, y al mismo tiempo bonito,  ver cómo alguien no recuerda lo que ha hecho esa mañana, pero sí un recuerdo lejano en el tiempo que ha quedado grabado en su corazón... al menos de momento.



Hay muchas personas de las que nunca me querría olvidar... pero al ver el video pensé en la sensación de ser madre, aún recuerdo los primeros meses de vida de Juan cuando sus ojos me buscaban, se clavaban en los míos y yo sentía que nunca nadie me querría de aquella manera...

Y tú,
has pensado alguna vez qué cosas no querrías olvidar jamás...

(Dedico esta entrada con todo mi cariño a aquellas personas que por desgracia sufren de una manera u otra esta enfermedad)

viernes, 16 de septiembre de 2016

Educar es dificil... pero no imposible

Ha comenzado un nuevo curso y con él nuevos retos.

Este año mi hijo Juan ha cumplido 13 años, de momento no he tenido muchos conflictos con él, pero soy consciente de que la etapa evolutiva en la que se encuentra es diferente y eso supone que nuestra relación tiene que cambiar en ciertos aspectos como la comunicación.

Hablar con nuestros hijos es complicado en ocasiones, nos preocupa lo que hacen en cada momento y se escapa a nuestra "vigilancia", así que a la salida del colegio o la vuelta a casa, queremos preguntarles y que nos cuenten con detalle su día.

Pero a veces no somos sutiles y tras la cuestión "¿qué tal ha ido el día? nos encontramos un simple "bien", insistimos con un "¿te lo has pasado bien?" recibiendo un "si", a la tercera va la vencida con un "¿que has hecho?" pero recibimos un "lo de siempre",  la paciencia se nos agota y desistimos o comenzamos un riña absurda.

Hace tiempo encontré esta ponencia de Carles Capdevilla que me encantó.
Habla entre otras muchas cosas de cómo los padres nos preocupamos en exceso por hacer maravillosos los primeros años de nuestros hijos pero pensamos que de los dos a los catorce años les educan en la escuela y de golpe nos encontramos con un adolescente en casa sin saber cómo controlarlo.

Él resume el arte de educar en cinco sentidos básicos: Sentido común, sentido del ridículo, sentido del deber, sentido moral y por último el sentido del humor. Me parece genial lo que dice y cómo lo dice. Cuando pones humor en tu día a día las cosas se ven desde otro punto de vista mucho más agradecido. Desde entonces le sigo en Facebook y seguramente sea el protagonista de mis viernes en más ocasiones...

Es un poco largo pero no tiene desperdicio.



Educar cada día es mas difícil, pero no imposible, y si lo intentamos hacer con humor a lo mejor nos sale bien... Seguiremos intentándolo.

Buen fin de semana !!!


viernes, 9 de septiembre de 2016

Salvemos los viernes...

Las obras es lo que tienen,
sabes cuando empiezan pero nunca cuando terminan...

Y aquí reaparezco...
así sin anestesia, en plan valiente, con un curso por empezar, horarios por cuadrar y una vez más mil cosas por hacer.

Sólo espero mantener la calma, dejar que las buenas ideas fluyan y cuidar ese momento que tanto me gusta durante los largos días del invierno.
¡Las cenas! Si señor, maravilloso momento para todo, incluso para terminar los deberes...




Una vez más he de reconocer que Ikea ha logrado sacarme una sonrisa con su ingenio, y he decidido aprovechar su "chispa" para saludaros un viernes e intentar retomar el blog, después de tanto tiempo, con la idea de hacer mío su bonito mensaje y salvar, entre otras cosas, mis viernes...

Si aún estás por ahí y me quieres ayudar, ¡gracias!...

Yo también te he echado de menos


viernes, 11 de diciembre de 2015

En construcción (disculpen las molestias)

Es este un año intermitente, lo sé... 
No es fácil llegar a todo cuando haces hasta lo imposible.
Dos niños, un trabajo, una casa, familia, amigos, cuidar, cuidarse... 

Hace ya unos años que mi vaso está bastante lleno, que continuo haciendo mucho pero mi cuerpo me dice basta... Los cambios no son fáciles pero hay que planteárselos, verdad? 

Por eso desde hace unos días he decidido colgar un cartel en mi mente,
"En construcción"

Podría contaros lo mismo de cada Diciembre, mis tarjetas, mis galletas, el calendario de adviento, la decoración de una mesa...
Pero he decidido compartir lo que realmente siento, lo que necesito:

"Fui posponiendo todas las cosas,
ocultándome entre las ramas de algún amor precipitado,
escondiéndome entre el efímero calor 
de las buenas palabras de amigos que me quieren ver bien,
huyendo siempre hacia delante,
evitando ver lo que tenía dentro, 
tratando de dar al destino con la puerta en la cara,
pero tuve que rendirme. 
No pude eludir la cita que tenía conmigo
y tuve que bajar hasta el fondo de mi mismo,
igual que un hombre que baja al cuarto de calderas sin linterna.
Allí estaba mi tendencia a agradar al resto
tapando el miedo a que no me quisieran,
mi necesidad de mostrar que soy inocente
sin saber nunca de qué, 
un hueco en la pared hecho de ilusiones rotas,
los miedos que nos inculcaron nuestros padres,
que les inculcaron a nuestros padres,
que les inculcaron a sus padres,
el rencor que me dejaron las promesas incumplidas,
las expectativas hechas pedazos
y decidí no tratar de achicar el agua de ningún Titanic,
no quise correr, decidí sentarme a mirar
y ver que toda esa porquería también forma parte de mi,
y no quise recogerla y tirarla por la ventana
sino entender de dónde venía 
y perdonarme por no ser perfecto
y por eso no tiene final este poema, 
porque estoy en ello"
Marwan 

Así que ... 
"En construcción (disculpen las molestias)"