martes, 21 de febrero de 2017

Carnaval, carnaval...

¡¿Preparados para el carnaval?!

Nosotros estamos inspirados a tope...

Una máscara bonita y no necesitarás nada más.






Un complemento original y algo de imaginación



Cartón y mucha creatividad




O un disfraz bonito






Todo sirve para disfrutar de la vida y del carnaval... 


viernes, 17 de febrero de 2017

Lo Que De Verdad Importa

El quince de febrero se celebró el día internacional del cáncer infantil.
Esta enfermedad, como cualquier otra, es terrible la mires por donde la mires, pero ver luchar a los pequeños contra un gigante así te paraliza el corazón.

No hay forma de prevenir, quizás la investigación es la única forma de hacerle frente y es ahí donde todos deberíamos aportar nuestro granito de arena.



Hoy se estrena Lo Que De Verdad Importa, la primera película 100% benéfica que destinará su recaudación a la red de campamentos para niños enfermos SeriusFUn children´s network y con la Fundación Aladina.



Ojalá se pueda mantener mucho tiempo en cartelera...


martes, 14 de febrero de 2017

Un buen marinero, siempre sabe navegar

Si hay una cosa que tengo clara, es que no me caracterizo por ser una persona "estable".
A lo largo del curso escolar sufro alti-bajos constantes marcados por el cansancio, las mil tareas que quiero hacer y el poco tiempo que tengo para ello.
Quizás si mi familia estuviera más cerca algunos de esos episodios se aliviarían, pero no es el caso.

He encontrado en el mar un escondite ideal, disfrutarlo mientras corro, paseo o simplemente poder contemplarlo me lleva a un estado de paz que alivia mis tensiones.

Hace menos de un año mi hermana me pidió una página de scrap para decorar su corcho. Sólo pedía que aparecieran sus sobrinos y que le ayudara a escapar mentalmente. Estaba claro que el mar debía ser el segundo protagonista. 

Hace un tiempo mis hijos estuvieron haciendo vela en el CEAR de Santander. Fue una de las actividades más bonitas que creo han practicado. Yo confieso que rezaba porque mi hijo descubriera la pasión por el mar y olvidara su amor por el fútbol, lo siento, no me gusta demasiado. Pero la dirección de la escuela de regatas cambió y no nos facilitaron mucho las cosas a los que queríamos sembrar la semilla del deporte de vela a nuestros hijos, así que se quedó en una maravillosa etapa.

Pues bien, las fotos las tenía, el mar me acompañaría a escapar... sólo faltaba elegir papeles que me ayudaran a simular el agua


Diferentes adornos de madera que además de decorar resaltaban la esencia de la página.




Algún mensaje secreto


Y una frase que pensé era la oportunidad para dejar algo de mí en ese recuerdo. No quise usar sellos porque quería escribir con mi propia letra, el resultado no es tan perfecto, pero si más personal. Aunque lo que si hice fue destacar las palabras importantes en madera y cartón.




 Me decanté por una página doble, para que se vieran bien las fotos y ocupara espacio suficiente en su corcho como para incitar a la huida.




Este fue el resultado.


Está claro que en la vida hay momentos que te hacen perder el norte, lo importante es tener calma y recordar que un buen marinero, siempre sabe navegar.

viernes, 10 de febrero de 2017

No necesito ser tu mitad.

Se acerca San Valentín y los corazones nos persiguen.
Rosas, bombones, cenas románticas, colonias... love is in the air!!!

Yo no soy mucho de celebrarlo pero reconozco que no me molesta tampoco. Hace un tiempo leí un artículo que me gustó mucho y guardé esta reflexión para festejar mi siguiente San Valentín.

Imagína que pudieras haber visto tu futuro, imagína que con claridad hace años hubieses descubierto que nunca ibas a encontrar el amor de tu vida.

Desde pequeños parece que nos inculcan la necesidad de encontrar una pareja para toda la vida, los hay que defienden que eso es de ingénuos y no creen en las almas gemelas, pero aún así es humano esperar encontrar alguien especial con quien compartir el día a día. Y es que la búsqueda del amor nos marca constantemente, en decisiones, miedos, complejos... pero también está detrás de nuestros grandes cambios.

Entonces, si supieras con plena certeza que eso nunca va a suceder, quizás en un primer momento reaccionarías con resignación, para luego buscar razones por las que realmente estar sólo no influiría en tus planes.  Pero lo que no deberías pasar por alto en el tema del amor, es que es una muleta para creer que vas a encontrar alguien que va a aprender a querer hasta tus defectos, y esa es una gran razón para no esforzarse en mejorar lo que falla. 

Pero quizás, saber con certeza que no vamos a encontrar ninguna "mitad" podría convertirse en un punto de inflexión y liberarnos. Quizás su ausencia puede ser el pago por disfrutar de la libertad absoluta, la llave para comenzar a amarnos a nosotros mismos, entendiendo que podemos encontrar en nosotros lo que inicialmente buscábamos en el otro.

No deberíamos pasar el tiempo esperando a que llegue una persona y cambie nuestras vidas, deberíamos entender que somos nosotros quienes sobrellevaremos cada triunfo, cada derrota, cada miedo y cada victoria. 

Si valorásemos lo que somos, encontraríamos seguridad, libertad e irradiaríamos una energía capaz de cambiar nuestra vida y la de quienes nos rodean.

Por eso, en lugar de buscar una persona especial, en lugar de esperar ser la mitad de nadie deberíamos aspirar a ser ambas mitades de la naranja y tener claro que para ser feliz no necesito ser tu mitad.

martes, 7 de febrero de 2017

Un nuevo pañuelo de Seda

Estas navidades
mi cuñada Marta me dijo que quería hacer un regalo especial a su madre.
Había pensado que le podía pintar un pañuelo de seda.
Hacía mucho que no pintaba, pero la idea de volver a hacerlo y además para ella, me animó a retomar los pinceles.

Me lo puso muy fácil.
Escogió una ilustración que utilicé en una de mis entradas favoritas de viernes, la podéis recordar aquí.

Elegimos los colores y la frase que quería:
"Siempre quiero decir mamá"



El resultado me gustó mucho.



A ellas también que es lo importante.



Y sobre todo volví a disfrutar pintando un pañuelo de seda.


Ojalá lo disfrute muchísimo. 
Gracias Marta por animarme siempre en todo lo que hago.

viernes, 3 de febrero de 2017

La práctica del buen trato

Otro de los puntos sobre los que quería reflexionar, tras mi "periodo de descanso" estas navidades, es la forma en la que nos relacionamos.

Es llamativo cómo los medios de comunicación nos bombardean con noticias que nos llenan de residuos el alma, algunas de ellas sobre diferentes tipos de violencia, sobre lo mal que nos comportamos unos con otros... parece que nos vayamos acostumbrando a escuchar noticias desgarradoras, que vayamos asumiendo que las cosas horribles suceden y son parte "normal" de nuestro día a día.

Incluso si buscamos en los horarios de entretenimiento en televisión, son muchas las discusiones, los insultos y las escenas cargadas de "mal rollo" que nos muestran, dejando en un segundo plano el buen trato, el cuidado, el respeto y la consideración que a todos nos gustaría que tuvieran con nosotros.

Hace un tiempo leí un artículo que compartía una amiga en facebook, "la erótica del buen trato", me gustó mucho porque daba luz  a mis pensamientos. Una de las ideas que más me gusta, es la de que no tenemos porqué ceñir el buen trato a las relaciones privadas. Está claro que si tu pareja te trata bien, te cuida y te hace feliz, aumentará el nivel de deseo de estar con ella. Hablaba del buen trato como un amplio abanico de posibilidades, una palabra bonita, una caricia inesperada, un recoger la cocina o cualquier detalle que sabes han hecho pensando en ti.

Pero... porqué sólo ceñirnos a las relaciones personales.
¿Qué pasaría si intentásemos que los que nos rodean tuviesen una mirada brillante?
Un buenos días, un gracias, una sonrisa... ayudar a que alguien avance hacia aquello que le hace feliz  es la mejor forma de iluminar nuestro día a día y hacer brillar su mirada.
Y me refiero a todos los que nos rodean, los de casa, trabajo, lugares de compra habituales, los que te cruzas por la calle...

Pero es muy difícil que eso sea noticia, es muy complicado encontrar ejemplos de buen trato en nuestros medios de comunicación e incluso si me apuras en las redes sociales. 
Hacemos virales comportamientos que están muy lejos de esto, y muestran peleas, fotos, comentarios muy hirientes... Hace no mucho un amigo denunciaba uno de los miles comentarios que fuera de tono nos avergonzaban tras la muerte de Bimba Bosé. Yo le escribí explicándole precisamente que ese tipo de cosas deberíamos borrarlas, no darle pábulo, no compartir, y hacer viral en cambio, todo aquello por lo que nos deberíamos sentir orgullosos, aquello que nos gustaría que nos pasara y nos empapara el alma.

¿Nunca has pensado que la forma en la que tratas a los demás y a lo que te rodea es en realidad el reflejo de cómo te tratas a ti mismo...?

Creo que si fuésemos conscientes de que las personas no nos diferenciamos en muchas cosas, que lo que aparentemente nos hace distintos en realidad no son más que etiquetas que emascaran sentimientos, momentos, situaciones que a todos nos pueden afectar y marcar de la misma manera, quizás nos relacionásemos de otra forma.

Te imaginas cómo te sentirías si la persona de la que hablan es de ti, si a la que gritan es a ti, a la que pegan, excluyen o explotan...

Ahora imagina qué pasaría si la persona a la que sonríen, en la que piensan, a la que tienen en cuenta, a la que aplauden, escuchan o simplemente ayudan eres tú.

El buen trato no es sólo erótico, es el arma más fuerte para empezar a cambiar el mundo, por eso creo que debemos practicarlo con todas nuestras fuerzas. 

Os dejo con un vídeo que habla un poco de esto. Todos creemos que somos muy diferentes a los que nos rodean, pero si nos analizásemos un poco más,  quizás nos podríamos sorprender.


Haz aquello que te gustaría que te hicieran.
No es la primera vez que me lo leéis en mi blog.

viernes, 27 de enero de 2017

Lo que realmente chuta es tu pie...

He tardado en volver unos días , lo sé,
pero esa gripe famosa que colapsa las urgencias y te deja baldado se instaló en mi cuerpo el día de noche vieja y aún no se ha ido del todo...

Es raro de explicar, pero tenía programadas las Navidades y todo lo que en ellas quería aprovechar a hacer a la perfección. Como es lógico no hice casi nada de lo previsto pero me dio tiempo a ordenar la cabeza un montón.

Apunté varias cosas de las que os quería hablar y aunque no tenía pensado empezar por esta, María (ebm) publicaba ayer un post maravilloso que me animó a empezar por esta cuestión: El consumo y los niños.

Yo no me considero una persona consumista, llevo tiempo pensando que tengo más cosas de las que necesito y buscando una solución práctica a ello. Empecé a darle vueltas cuando precisamente María se animó con un reto que me fascinó, un año sin compras. Ella hizo que pensara mucho sobre el tema y sin atreverme a unirme a  él,  decidí que había que intentar prescindir de cosas y darnos cuenta de que la mitad de lo que guardamos, y me atrevería a decir, de lo que compramos,  no lo necesitamos.

Pero no sólo eso, educamos a nuestros hijos en el arte de consumir y tener, a veces de forma inconsciente y otras no tanto. Que levante  la mano Quien crea que el tema reyes ¡se nos ha ido de las manos!. Yo llevo trece años peleando por no recoger un regalo de cada miembro de la familia y poniendo un único detalle en mi casa, en mi intención de compensar, mientras me enfadaba porque quien realmente quería poner algo "especial" era yo.

Yo no estoy diciendo que no haya que regalar cosas, lo que digo es que eso tiene que ir acompañado de cabeza, de una charla reflexionando sobre la suerte que tenemos y de hacerles ver que las cosas viejas, usadas con cabeza, se pueden dar a gente que lo necesite.

Mis padres siempre me recordaban que ellos hacían un esfuerzo por darme lo mejor, pero también me hicieron entender que había épocas que no se podía y no pasaba nada. Yo creo que a día de hoy no muchos hacemos esto, los niños tienen la idea de que lo pido es lo que quiero y sino, no me vale. Y señores, eso como tantas cosas, se aprende desde pequeños.

Hace unos días escuché a un padre contar una historia que me entristeció y al mismo tiempo me encantó. Emocionado decía que era difícil explicar a tu hijo que no llegaba el dinero para todos sus caprichos. Su hijo quería unas botas de fútbol, las de Messi,  pero él le había comprado unas botas de fútbol sin más, no podía permitirse unas tan caras, y el niño decía que no las quería, porque sus compañeros en el colegio tenían las de Messi y ¡esas eran las que chutaban bien!.

Entonces dijo lo más bonito: "es duro ver como tu hijo se enfada contigo y te tira las botas al suelo mientras tú le intentas hacer ver, que lo que chutan no son las botas, que si tu pie chuta muchas veces,  sin importar la bota que pongas, si trabajas, insistes, ensayas y no te rindes, entonces algún día no querrás las de Messi porque te darás cuenta que no las necesitas, porque
lo que realmente chuta es tu pie... "